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Qué ver en Formentera: 9 imprescindibles que no te puedes perder

Lucía Bernal de la Vega

Por Lucía Bernal de la Vega

07 de agosto, 2026 7 min de lectura

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Formentera
Formentera

Navegar hacia el sur desde la vecina Ibiza y ver cómo el azul del mar se transforma en un turquesa casi irreal es la señal definitiva de que has llegado al paraíso. Si planificas tu escapada y quieres saber qué ver en Formentera, prepárate para desconectar en la menor de las Pitiusas, un rincón mediterráneo donde el ritmo lo dictan la luz del sol y el murmullo del viento.

Protegida por las praderas de posidonia oceánica —declaradas Patrimonio de la Humanidad—, la pureza de sus aguas no tiene parangón en todo el archipiélago balear. Aquí las carreteras discurren entre higueras apuntaladas con varas de madera, muros de piedra seca y faros encaramados a acantilados vertiginosos.

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Tanto si desembarcas para una excursión de un día como si dispones de un fin de semana completo para recorrerla sobre dos ruedas, esta selección reúne las paradas clave para exprimir la isla al máximo.

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1. Ses Illetes: la joya de la corona que ver en Formentera

Ubicada en la península de Trucadors, dentro del Parque Natural de Ses Salines, la playa de Ses Illetes aparece año tras año en las listas de los mejores meandros de arena del mundo. Su franja de arena blanca y fina está flanqueada por aguas tan transparentes que los barcos parecen flotar en el aire.

Al encontrarse en un espacio protegido, el acceso en vehículo motorizado está regulado mediante una tasa diaria (entre 3 y 6 EUR para motos y coches en temporada alta, siendo gratuito para bicicletas y peatones). Caminar hasta la punta norte permite contemplar la lengua de arena que casi toca el islote de Espalmador.

Consejo de experta: Los cupos de acceso a Ses Illetes se completan pronto en julio y agosto. Si vas en coche o moto, llega antes de las 9:00 horas para asegurarte plaza en el aparcamiento o muévete en autobús de línea regular.

2. Faro de Cap de Barbaria y su cueva subterránea

Pocos paisajes evocan tanta soledad y belleza salvaje como la silueta solitaria del faro de Cap de Barbaria recortada contra el mar abierto. Situado en el punto más meridional de la isla, se llega a él tras recorrer un tramo llano a pie de unos 15 minutos entre matorrales y piedra caliza.

A escasos metros de la torre del faro se encuentra la entrada a la Cova foradada, una cavidad subterránea a la que se accede por una escala de madera y que desemboca en un balcón natural sobre el acantilado. (Y sí, contemplar la puesta de sol desde aquí es una experiencia que se queda grabada para siempre).

3. Caló des Mort, una postal turquesa entre varaderos

En el extremo oriental de la bahía de Migjorn se esconde Caló des Mort, una diminuta cala excavada en la roca donde el agua adquiere tonalidades turquesa intensas. La estampa se completa con los tradicionales varaderos de madera (escars), donde los pescadores locales resguardan sus pequeñas embarcaciones del oleaje.

Debido a sus dimensiones reducidas, la franja de arena se llena con rapidez. Vale la pena acercarse temprano por la mañana para disfrutar de un baño relajado y practicar esnórquel entre la fauna marina que habita sus rocas.

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4. Sant Francesc Xavier, la capital con encanto hippie

El corazón administrativo y cultural de la isla late en Sant Francesc Xavier. Sus calles peatonales flanqueadas por casas de fachada encalada y postigos azules albergan boutiques de diseño local, talleres de artesanía y acogedoras terrazas para desayunar.

En la plaza principal destaca la iglesia de Sant Francesc, erigida en el siglo XVIII. Con sus muros gruesos y desprovistos de ornamentación, este templo funcionó originalmente como fortaleza defensiva para proteger a los isleños de los ataques piratas berberiscos.

5. Faro de La Mola y el mercadillo artesanal

En el punto más elevado de la isla se alza el faro de La Mola, suspendido al borde de un imponente acantilado de más de 100 metros de altura sobre el Mediterráneo. Una placa conmemorativa recuerda la estancia de Julio Verne, quien se inspiró en este enclave para ambientar su novela Héctor Servadac.

Muy cerca, en la pequeña localidad de El Pilar de La Mola, se celebra cada miércoles y domingo por la tarde (de mayo a octubre) el célebre mercadillo hippie. Aquí los artesanos locales venden directamente piezas exclusivas de joyería, cuero, cerámica y pintura en un ambiente amenizado por música en directo.

6. Cala Saona, la cala de arena rojiza

Enclavada en la costa oeste, Cala Saona es la única playa de cierta extensión que se resguarda entre acantilados de piedra rojiza. El contraste entre el tono de la arena, el verde de los pinares circundantes y el azul turquesa del agua crea un paisaje cromático fascinante.

Es una opción ideal para alquilar un kayak o una tabla de paddle surf y explorar las cuevas marinas colindantes. Además, sus terrazas elevadas son uno de los puntos más codiciados de la isla para tomar algo mientras el sol se oculta en el horizonte.

El destino en TikTok

Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:

@guillenbri

Creo que encontré la playa más espectacular de España 🏝️ Arena blanca, aguas turquesas y una temperatura perfecta que no tiene nada que envidiar al Caribe. De verdad, pocas veces he visto un lugar con un agua tan cristalina. 📍Playa de Ses Illetes, en Formentera, es una de las playas más bonitas de Europa y, para mí, la mejor de España. Tú qué opinas? #sesilletes #formentera #ibiza #mallorca #islasbaleares

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♬ som original – ꧁Liliane꧂

7. Es Caló de Sant Agustí y el paseo de les Rotes de Can Marroig

El pequeño núcleo de Es Caló de Sant Agustí conserva intacta su esencia marinera. Su muelle natural de madera, rodeado de varaderos centenarios y restaurantes especializados en pescado fresco, es una parada gastronómica y visual imprescindible.

Desde las inmediaciones parte el Camí de sa Pujada (o Camino Romano), una antigua vía empedrada que asciende hacia La Mola ofreciendo panorámicas espectaculares de toda la silueta estrecha de la isla y sus dos costas a la vez.

8. La franja salvaje de la Playa de Llevant

Ubicada justo en el margen opuesto a Ses Illetes, la playa de Llevant ofrece una alternativa mucho más tranquila y salvaje. Sus kilómetros de arena quedan respaldados por un valioso sistema de dunas protegido por pasarelas de madera.

Al estar expuesta a los vientos del este, suele presentar un oleaje más divertido y constante, siendo el rincón preferido por quienes buscan largos paseos por la orilla lejos de las zonas más concurridas del parque natural.

9. Los molinos de viento tradicionales

El paisaje de la isla estuvo históricamente ligado a la molienda del trigo. De los siete molinos que llegaron a funcionar, el Molí Vell de la Mola (construido en 1778) es el mejor conservado y uno de los pocos de todo el archipiélago que mantiene su maquinaria interior de madera completamente operativa.

Visitar su interior durante los meses de verano permite comprender la dura vida rural de los antiguos pobladores antes de la llegada del turismo y admirar la solidez de su arquitectura popular.

Datos prácticos para organizar tu visita

Planificar la escapada resulta muy sencillo si tienes en cuenta los accesos y la movilidad insular:

  • Cómo llegar: Al no disponer de aeropuerto, la única forma de acceder es por mar. Los ferris rápidos parten desde el puerto de Ibiza y cubren el trayecto en apenas 30 minutos (con un coste aproximado de 40-50 EUR ida y vuelta).
  • Cómo moverse: Alquilar una moto o bicicleta eléctrica en el puerto de La Savina es la opción más ágil y sostenible para recorrer sus estrechas carreteras.
  • Mejor época: Mayo, junio, septiembre y octubre ofrecen temperaturas cálidas, aguas perfectas para el baño y una atmósfera mucho más serena que los meses de julio y agosto.

¿Tienes ya preparado el sombrero y la cámara para perderte en sus aguas turquesa o vas a dejar que te sigan contando el mito de la menor de las Pitiusas?

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Lucía Bernal de la Vega

Lucía Bernal de la Vega

Lucía Bernal de la Vega es periodista especializada en narrativa de viajes, patrimonio histórico y urbanismo cultural. Su mirada se detiene en la identidad profunda de los destinos,…

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