Sanxenxo es mucho más que un destino de verano; es un estado mental. Aquí la vida gira en torno al mar, a la luz de las Rías Baixas y a esa capacidad tan gallega de saber disfrutar de la mesa como si no hubiera un mañana.
Si visitas Sanxenxo este 2026, vas a encontrar una ciudad que ha sabido pulir su imagen para ofrecer un lujo relajado. Sí, verás los mejores coches frente al puerto, pero el verdadero lujo sigue siendo caminar descalzo por la arena blanca al amanecer.
Prepárate, porque te voy a contar lo que tienes que ver en Sanxenxo para que tu escapada sea carne de envidia sana (y de la otra también).
La Playa de Silgar: El corazón del postureo
No se puede empezar por otro sitio. La Playa de Silgar es el epicentro. Sus 800 metros de arena fina son la pasarela oficial del verano gallego. Presidida por la escultura de La Madama, es el lugar ideal para ver y ser visto.
Pasear por su paseo marítimo al caer la tarde es un ritual obligatorio. El ambiente es vibrante, las terrazas están a rebosar y el olor a salitre se mezcla con el de los mejores perfumes. Es el Sanxenxo más cosmopolita y bullicioso.
Un consejo de experta: si quieres huir de las masas de Silgar, camina hacia el final del paseo en dirección a San Roque. Encontrarás calas más pequeñas y tranquilas donde el agua sigue siendo igual de cristalina pero el ritmo es mucho más pausado.
Portonovo: El alma marinera y el tapeo
Si Sanxenxo es el lujo, Portonovo es el corazón. Este antiguo pueblo de pescadores, hoy unido a Sanxenxo, mantiene esa esencia de puerto real. Tienes que ir a la Lonja y ver el movimiento de los barcos: es la garantía de que lo que vas a cenar hoy estaba nadando hace unas horas.
La zona de tapeo de Portonovo es sagrada. Perderse por la calle de los vinos y pedir una ración de pulpo á feira o unos calamares de la ría con un buen Albariño frío es, sencillamente, tocar el cielo. Es el rincón favorito de quienes buscamos la Galicia más auténtica.
La Ermita de la Lanzada: Donde la historia toca el mar
A pocos minutos en coche está uno de los lugares más mágicos de toda Galicia: la Ermita de Nuestra Señora de la Lanzada. Situada sobre una pequeña península que desafía al Atlántico, esta joya románica es pura energía.
El entorno es sobrecogedor. Aquí se celebra el rito de las nueve olas (para la fertilidad), pero más allá de la leyenda, ver romper el mar contra las rocas mientras el sol desaparece por el horizonte es una experiencia que te pone los pelos de punta. Es el sitio que ver en Sanxenxo si buscas una conexión real con la naturaleza.
La Playa de la Lanzada: Paraíso de surfistas
Justo al lado de la ermita se extiende la Playa de la Lanzada. Son más de 2 kilómetros de arena blanca y dunas protegidas. A diferencia de las playas del centro, esta es abierta, salvaje y perfecta para dar esos paseos interminables que te limpian la cabeza.
Es el punto de encuentro de surfistas y amantes del windsurf. Si tienes ganas de aventura, hay varias escuelas donde puedes intentar ponerte de pie sobre una tabla. Si no, simplemente túmbate y disfruta del aire más puro de la península.
Ruta por los miradores: Sanxenxo desde el cielo
Mucha gente se queda a ras de mar, pero los que sabemos donde está el secreto subimos al Mirador de A Granxa. Desde allí tienes una panorámica brutal de la Ría de Pontevedra, con las bateas de mejillones dibujando cuadrículas perfectas sobre el agua azul.
Otro punto clave es el Mirador de Punta Vicaño, situado en el parque que separa Sanxenxo de Portonovo. Es un paseo entre pinos con unas vistas de Silgar que te harán entender por qué esta zona es la joya de la corona gallega.
Gastronomía: El festival del marisco
No se puede hablar de Sanxenxo sin hablar de comer. Estás en la zona cero del marisco de calidad. Centollas, nécoras, percebes… la lista es infinita. Pero no te quedes solo en lo obvio.
Prueba los pescados a la gallega (con su buena ajada) y no te olvides de los quesos locales. Para beber, un D.O. Rías Baixas es el compañero de viaje obligatorio. Los locales suelen decir que en Sanxenxo se come tan bien que el único problema es que luego tienes que volver a la realidad.
¿Sabías que Sanxenxo es uno de los municipios de España con más banderas azules? Su compromiso con la calidad del agua y los servicios en las playas es una de las razones de su éxito imbatible año tras año.
Sanxenxo es la mezcla perfecta entre el bullicio de la fiesta y la paz de la ría. Es un lugar que te recibe con los brazos abiertos y te despide con ganas de volver. ¿Te vienes a por una ración de mejillones frente al mar?











