Monforte de Lemos atrapa con su aire señorial, su imponente torre del homenaje y el eco de los condes de Lemos en cada rincón. Sin embargo, cuando terminas de recorrer su casco histórico, el sur de Lugo pide carretera y aventura. Encontrar pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos es adentrarse en el corazón de la Ribeira Sacra, un territorio donde los cañones fluviales, los viñedos imposibles en bancales y los monasterios medievales forman un paisaje único en Europa.
Desde villas fluviales que huelen a humedad y roble hasta miradores colgados sobre el abismo del río Sil, aquí tienes mi selección personal para ampliar tu escapada gallega.
Preparamos el coche, bajamos las ventanillas y nos perdemos por los rincones más singulares de esta tierra de leyendas.
1. Chantada: el latido verde de la Ribeira Sacra
A unos 30 kilómetros de Monforte, Chantada se alza como una parada ineludible. Este pueblo combina un casco antiguo lleno de soportales tradicionales con un entorno natural dominado por frondosos castiñeiros y prados. Pasear por su Praza de España te conecta de inmediato con la calma gallega más auténtica, muy cerca de los bancales donde nace el prestigioso vino Mencía.
2. Sober: tierra de miradores y alfarería
Situado a menos de 20 minutos de Monforte, Sober es el epicentro de los impresionantes cañones del Sil. Su término municipal alberga algunos de los miradores más espectaculares de Galicia, como el célebre Balcóns de Madrid. Además, la cercana localidad de Gundivál mantiene viva la tradición milenaria de la alfarería negra, cocida todavía en hornos de estructura castrexa.
3. Castro Caldelas: un balcón de piedra medieval
Cruzando el río hacia la provincia de Orense pero a un paso geográfico de nuestra base, Castro Caldelas es uno de los conjuntos históricos más bellos de la comunidad. Su castillo medieval domina un entramado de calles empedradas donde el tiempo parece haberse detenido. Las casas galeradas y el aroma a leña convierten cada paseo en un viaje al pasado.
4. Pantón y el monasterio de Ferreira
Enmarcado entre los ríos Miño, Cabe y Sil, el municipio de Pantón es un tesoro de paz y arquitectura religiosa. En la capital municipal destaca el Monasterio de San Salvador de Ferreira, un templo románico habitado durante siglos por monjas bernardas. Es el lugar perfecto para perderse entre viñedos discretos y fuentes de piedra musgosa.
5. Quiroga y la ruta del aceite y el oro
Siguiendo el curso del río Sil hacia el este, Quiroga ofrece un cambio de registro paisajístico fascinante. Rodeado de montañas que superan los mil metros de altitud, este enclave es famoso por su tradición olivarera y sus impresionantes cuevas geológicas, como la de A Cubela, donde el río dibuja un meandro perfecto excavado en la roca.
6. O Saviñao y la ribera del Miño
A pocos kilómetros al norte de Monforte, O Saviñao despliega un patrimonio románico excepcional a lo largo de la ribera del río Miño. Lugares como la iglesia de San Paio de Diomondi ofrecen vistas directas sobre cañones fluviales menos masificados que los del Sil, ideales para quienes buscan el silencio absoluto y senderos solitarios.
7. Ferreira de Pantón: aguas termales y sosiego
Aunque forma parte del municipio de Pantón, el núcleo de Ferreira merece una mención propia por su ambiente termal y su cuidada arquitectura tradicional. Sus casonas solariegas de granito gallego y la cercanía de balnearios históricos convierten este rincón en una parada obligatoria para el descanso tras una larga ruta de senderismo.
8. Ribas de Sil: gargantas profundas
Limitando con la comarca del Bierzo, Ribas de Sil impresiona por la verticalidad de sus desfiladeros. Aquí, el río corre encajonado entre paredes de roca viva donde el esfuerzo humano construyó bancales imposibles para cultivar la vid. Un paisaje heroico que demuestra la fuerte personalidad del interior gallego.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Tip de experta: Si planeas explorar los cañones y pueblos de la Ribeira Sacra desde Monforte de Lemos, te recomiendo combinar los trayectos en coche con un paseo en catamarán por el río Sil. Las carreteras son sinuosas y repletas de curvas, así que disfruta del trayecto sin prisa; el paisaje ya es parte indispensable de la experiencia.
La Galicia interior guarda secretos geológicos y culturales que escapan de las rutas masificadas de la costa. ¿Cuál de estos rincones vas a incluir en tu próxima escapada por la Ribeira Sacra?











