domingo, 6 de septiembre 2026 Crónicas de viaje

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6 de septiembre de 2026, 20:33

Escapadas

El pueblo de pescadores cristalino de Paula Badosa en la Costa Brava

Pedro Corchado Fontserè

Por Pedro Corchado Fontserè

06 de septiembre, 2026 3 min de lectura

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Paula Badosa, Tenista española
Paula Badosa, Tenista española

Vivimos a mil por hora y soñamos con escapadas idílicas donde el ruido del mundo simplemente desaparezca.

Buscamos destinos internacionales en redes sociales creyendo que la verdadera paz está a miles de kilómetros de distancia. Nos equivocamos por completo. (A nosotros también nos ha pasado más de una vez).

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Las grandes estrellas del deporte mundial conocen bien este dilema. Viajan todo el año entre hoteles de lujo y estadios abarrotados de gente.

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Por eso, cuando el calendario da un respiro, huyen sin dudarlo de los focos y de las grandes metrópolis.

La tenista Paula Badosa guarda en el corazón un lugar muy concreto donde las prisas no existen.

Un pequeño paraíso catalán flanqueado por aguas turquesas y pinos centenarios se ha convertido en su verdadero santuario de desconexión.

El verdadero refugio de la tenista española

Hablamos de Begur, una auténtica joya escondida en el corazón de la Costa Brava gerundense.

Aunque la deportista nació en Manhattan, se crió corriendo por las callejuelas empedradas de esta villa mediterránea tan especial.

Para la tenista no es solo un destino vacacional de verano. Es el punto de retorno donde vuelve a ser niña y conecta con sus raíces.

Un municipio que combina la épica de las batallas históricas con la serenidad salvaje que regala el mar Mediterráneo.

Cultura indiana, castillos y calas de postal

Pasear por el casco histórico de la localidad es un espectáculo para todos los sentidos.

Sus imponentes casas indianas del siglo XIX recuerdan a los vecinos que emigraron a Cuba en busca de fortuna y regresaron para construir verdaderos palacetes.

Coronando la cima del pueblo se erige majestuoso su icónico castillo medieval del siglo XI, desde donde se divisan panorámicas inolvidables de las Islas Medas.

Pero el gran tesoro que atrapa a la élite del tenis mundial se encuentra unos metros más abajo, pegado a la línea de costa.

Dato imprescindible: Calas idílicas como Aiguablava, Sa Riera o Ila Franca ofrecen aguas cristalinas rodeadas de acantilados que nada tienen que envidiar al Caribe.

Recorrer los famosos caminos de ronda que bordean sus acantilados permite descubrir rincones marineros donde el tiempo parece haberse detenido hace décadas.

La gastronomía local remata una oferta imbatible. Pescado fresco de roca, arroces marineros y vinos de la DO Empordà maridan cualquier atardecer.

¿Por qué debes anotarlo en tu agenda viajera?

Ubicado a poco más de una hora y media de Barcelona, este enclave es perfecto para una escapada reparadora durante cualquier fin de semana.

Es la mezcla perfecta entre elegancia discreta, naturaleza intacta y autenticidad cultural libre del bullicio masificado de otras zonas costeras.

Si la vorágine diaria te supera y necesitas recuperar la energía vital, este rincón de la Costa Brava es la respuesta que estabas buscando.

¿Vas a dejar pasar la oportunidad de conocer el refugio secreto de nuestras estrellas?

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Pedro Corchado Fontserè

Pedro Corchado Fontserè

Con base en Barcelona, escribo sobre viajes con alma vinícola: pueblos con historia, rutas entre viñedos y experiencias de enoturismo donde la vida local manda. Me gusta bajar…

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