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Qué ver en La Haya: 8 monumentos e imprescindibles históricos que no te puedes perder

Descubre los secretos de La Haya a través de una ruta por sus monumentos medievales, palacios reales y su histórica costa en el mar del Norte.
Alejandro Martín-Sanz de Santamaría

Por Alejandro Martín-Sanz de Santamaría

29 de septiembre, 2026 • 7 min de lectura

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Qué ver en La Haya: 8 monumentos e imprescindibles históricos que no te puedes perder

La Haya, a orillas del mar del Norte, desafía el cliché de la típica urbe holandesa de canales infinitos para erigirse como el verdadero corazón político y aristocrático de los Países Bajos. Su planta urbana fusiona la sobriedad gótica con la elegancia neoclásica de sus avenidas, convirtiéndola en un destino imprescindible para los apasionados de la historia del arte y la diplomacia global que buscan qué ver en La Haya.

El clima marítimo, marcado por vientos constantes del oeste, aconseja organizar las visitas combinando el centro histórico transitable a pie con escapadas al litoral usando la excelente red de tranvías. Dividir la estancia entre el núcleo medieval y la cercana fachada marítima permite optimizar los recorridos, facilitados por la autopista A12 que conecta directamente con el resto del país.

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A continuación, analizamos los ocho hitos geográficos e históricos que definen la personalidad de esta elegante corte neerlandesa.

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Binnenhof

Binnenhof
Jesterhat84 · CC BY-SA 3.0 nl / Wikimedia Commons

Este imponente complejo arquitectónico representa el corazón político de los Países Bajos desde el siglo XIII, cuando el conde Florencio IV de Holanda adquirió estos terrenos junto al estanque Hofvijver. En su centro destaca el monumental Ridderzaal o Salón de los Caballeros, una obra cumbre del gótico civil donde el rey pronuncia el discurso del trono cada mes de septiembre.

Los muros de ladrillo de este recinto han sido testigos mudos de la transición desde el feudalismo medieval hasta la democracia contemporánea, albergando las dos cámaras del Parlamento. El acceso al patio central es libre, permitiendo contemplar la delicada fuente neogótica que rinde homenaje al rey Guillermo II.

Mauritshuis

Mauritshuis
Roman Boed from The Netherlands · CC BY 2.0 / Wikimedia Commons

Ubicado en un palacio clasicista del siglo XVII diseñado por Jacob van Campen, este museo alberga una de las colecciones de pintura de la Edad de Oro holandesa más selectas del planeta. Entre sus paredes de seda damascena destaca la icónica obra de Johannes Vermeer, La joven de la perla, junto a obras maestras de Rembrandt y Fabritius.

La escala íntima del edificio, construido originalmente para el conde Juan Mauricio de Nassau, ofrece una experiencia museística excepcionalmente cercana y sin las aglomeraciones de otras grandes pinacotecas europeas. La entrada general ronda los 19 euros y la reserva previa online es altamente recomendable para evitar esperas.

Palacio de la Paz

Palacio de la Paz
International Court of Justice; originally uploaded by Yeu Ninje at en.wikipedia. · Public domain / Wikimedia Commons

Inaugurado en 1913 gracias al mecenazgo del filántropo Andrew Carnegie, este majestuoso edificio de estilo neorrenacentista flamenco es el símbolo indiscutible de la justicia internacional. El palacio alberga la mítica Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas y la Corte Permanente de Arbitraje, manteniendo viva la vocación pacifista de la ciudad.

Su fachada exterior combina piedra caliza y ladrillo rojo, coronada por una imponente torre de ochenta metros que domina el perfil del distrito de Zorgvliet. Aunque su interior solo es accesible mediante visitas guiadas muy selectas en fines de semana específicos, contemplar su verja ornamental y la llama de la paz eterna justifica el paseo.

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Grote Kerk

Grote Kerk
Steven Lek · Public domain / Wikimedia Commons

La gran iglesia de Santiago, cuyos orígenes se remontan al siglo XIV, destaca por su inusual torre hexagonal, una de las estructuras de ladrillo más altas de los Países Bajos. Este templo gótico ha acogido bautizos y matrimonios de la dinastía Orange-Nassau, consolidando su estatus como eje espiritual de la aristocracia local.

En su luminoso interior, iluminado por vidrieras históricas que sobrevivieron a las guerras de religión, destaca un impresionante púlpito de madera tallado en 1550 con un gran nivel de detalle. El acceso al templo varía según los eventos culturales que alberga, pero su imponente silueta gótica domina la plaza del mercado municipal.

Escher in Het Paleis

Escher in Het Paleis
Andrew Crump · CC BY 2.0 / Wikimedia Commons

Este singular museo ocupa el antiguo palacio de invierno de la reina madre Emma, una residencia real del siglo XVIII que hoy alberga las ilusiones ópticas del artista gráfico M.C. Escher. Las escaleras imposibles, las metamorfosis geométricas y los grabados matemáticos del genio holandés dialogan de forma fascinante con las molduras doradas del palacio.

El recorrido por sus tres plantas no solo sumerge al visitante en el universo de la perspectiva distorsionada, sino que permite admirar las fastuosas lámparas de araña diseñadas por el artista Hans van Bentem. El contraste entre la solemnidad regia del entorno y la vanguardia geométrica de Escher resulta absolutamente memorable.

Palacio Noordeinde

Palacio Noordeinde
Wikifrits · Public domain / Wikimedia Commons

Este sobrio palacio de estilo clásico holandés funciona como la oficina oficial de trabajo del rey Guillermo Alejandro desde su reestructuración en el siglo XVII. Rodeado por una elegante verja de hierro forjado, el edificio destaca por su equilibrada fachada simétrica que se integra de manera sorprendentemente natural en una de las calles comerciales más distinguidas de la ciudad.

Aunque el palacio en sí está cerrado al público general debido a sus funciones de Estado, los visitantes pueden pasear libremente por los jardines traseros de Noordeinde. Este parque público, salpicado de senderos románticos y esculturas históricas, ofrece un remanso de paz inigualable en pleno centro urbano.

Panorama Mesdag

Panorama Mesdag
Photographer: Ferditje, artist of the panorama: Hendrik Willem Mesdag (1831–1915) · CC BY-SA 3.0 / Wikimedia Commons

Pintado en 1881 por Hendrik Willem Mesdag, este colosal lienzo cilíndrico de catorce metros de altura y ciento veinte metros de circunferencia es la pintura panorámica más antigua conservada en su emplazamiento original. La obra ofrece una ilusión tridimensional asombrosa de las dunas costeras de Scheveningen a finales del siglo XIX.

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El espectador accede al mirador central a través de un pasillo oscuro para encontrarse rodeado por una recreación realista de arena de playa auténtica, que conecta visualmente con la pintura. Esta joya de la escuela pictórica de La Haya capta la luz del norte de una manera mágica, transportando al visitante en el tiempo.

Playa de Scheveningen

Playa de Scheveningen
Michielverbeek · CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons

A tan solo quince minutos en tranvía desde el centro histórico se despliega este inmenso arenal del mar del Norte, el balneario más famoso del país desde el siglo XIX. Su imponente muelle cubierto, dominado por una gran noria panorámica que se eleva sobre las olas, ofrece una de las estampas más dinámicas del litoral holandés.

El paseo marítimo está flanqueado por el majestuoso hotel Kurhaus, un palacio neorrenacentista inaugurado en 1885 que evoca la opulencia de la belle époque europea. Es el lugar perfecto para sentir la fuerza del viento del norte y observar el contraste absoluto entre la rigidez institucional de la capital y la inmensidad marina.

Cómo organizar tu viaje a La Haya

Para exprimir al máximo la dualidad de esta urbe cortesana se recomienda dedicar un mínimo de dos a tres días completos de estancia. La excelente red viaria holandesa, encabezada por las autopistas A4 y A12, facilita la llegada en coche de alquiler, aunque la conexión en tren de alta velocidad desde Ámsterdam o Rotterdam resulta imbatible por su puntualidad y frecuencia.

Para escapar de los circuitos más turísticos y saborear la gastronomía local más auténtica, es imprescindible acceder al mercado de pescados del puerto o a los tradicionales puestos del Buitenhof. Allí se debe probar el arenque crudo marinado (conocido localmente como haring), servido de forma tradicional con cebolla picada y pepinillo, un bocado que conecta de inmediato con la herencia marítima de Zelanda.

@viajandoconerikiux

Así fue nuestro city tour por La Haya, Países Bajos Una ciudad elegante, llena de historia, arte y rincones que te sorprenden a cada paso. #RincónEBoomTrip #LaHaya #CityTour #Holanda #PaísesBajos #TravelVibes #Europa2025 #ViajarEsVivir #DescubreMás

♬ sonido original – Viajando con Erikiux

¿Te dejarás cautivar por la sobria solemnidad del Binnenhof medieval o prefieres perder la mirada en la inmensidad del mar del Norte desde la histórica playa de Scheveningen?

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Alejandro Martín-Sanz de Santamaría

Alejandro Martín-Sanz de Santamaría

Vinculado a la Universidad de Salamanca como profesor y doctor, ha orientado su carrera investigadora al estudio del tránsito de la época bajoimperial romana a la Alta Edad…

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