Bajo la brisa salada del norte, las mejores playas de Cantabria revelan un paisaje donde los prados de intenso color verde mueren directamente sobre acantilados de piedra caliza y arenales infinitos.
Si buscas escapar del calor soficante del sur y conectar con la fuerza indomable del mar Cantábrico, este tramo de la costa norte esconde rincones donde la naturaleza se muestra en su estado más puro.
Planificar una ruta por este litoral exige consultar el estado de las mareas y calzarse unas buenas botas para recorrer los senderos costeros que unen acantilados y rías.
Los aromas a eucalipto, salitre y hierba húmeda te acompañarán en cada paso mientras descubres arenales dorados que enamoraron a poetas y navegantes.
Prepárate porque nos vamos de ruta por los tesoros marinos mejor guardados de la cornisa cantábrica.
Platja de Oyambre (San Vicente de la Barquera)
Situada en pleno Parque Natural de Oyambre, entre Comillas y San Vicente de la Barquera, esta playa es la postal definitiva del norte. Cuenta con más de dos kilómetros de dunas intactas y desembocaduras fluviales que forman piscinas naturales al bajar la marea. Sus olas constantes la convierten en un referente europeo para los amantes del surf.
Platja de Valdearenas (Liencres)
Enmarcada en el Parque Natural de las Dunas de Liencres, la Platja de Valdearenas impresiona por su gran extensión de arena fina abierta de par en par al océano. Las formaciones dunares alcanzan una altura notable, creando un entorno de alta valor ecológico donde el viento de componente norte esculpe formas cambiantes cada temporada.
Cala de Covachos (Piélagos)
Es uno de los secretos mejor guardados de la Costa Quebrada. La Cala de Covachos destaca por su islote rocoso conocido como el castro de Liencres, unido a la orilla por un tómbolo de arena cuando la marea está baja. Sus aguas transparentes y su acceso a través de una empinada escalera de piedra exigen cierta precaución al bajar.
Platja de Berria (Noja)
Resguardada por los imponentes acantilados del monte Brusco y el monte Hazas, la Platja de Berria ofrece más de dos kilómetros de arena dorada y un ambiente familiar inigualable. Su orientación norte garantiza un oleaje dinámico, mientras que sus marismas colindantes albergan una rica variedad de aves acuáticas migratorias.
Platja de Trengandín (Noja)
Lo que hace única a la Platja de Trengandín es su impresionante plataforma rocosa de origen kárstico que emerge con la bajamar. Este fenómeno geológico crea pequeñas pozas de agua cristalina ideales para caminar con los más pequeños o practicar snorkel descubriendo pequeños peces y cangrejos entre las rocas sumergidas.
Platja de Somo (Ribamontán al Mar)
Frente a la bahía de Santander se extiende la Platja de Somo, un arenal kilométrico que ostenta el título de ser la cuna histórica del surf en España. Con más de cuatro kilómetros de longitud que conectan de forma natural con los arenales de Loredo y Langre, ofrece un espacio infinito donde es fácil encontrar un rincón tranquilo para pasear.
Platja de Gulpiyuri… no, espera, ¡vamos a Cantabria! Platja de Arnía (Piélagos)
Ubicada en el corazón de la Costa Quebrada, la Platja de Arnía es un espectáculo geológico sin igual. Los islotes puntiagudos de piedra caliza emergen del agua como dientes de sierra, protegiendo una pequeña cala de arena dorada donde la fuerza del Cantábrico esculpe acantilados verticales de vértigo absoluto.
Platja de Oriñón (Castro Urdiales)
Situada en el extremo oriental de la comunidad, la Platja de Oriñón se encuentra flanqueada por la imponente mole caliza del monte Cerredo. El río Cabrera desemboca junto a la arena, formando una ría de aguas tranquilas donde confluyen los aficionados al pádel surf y los bañistas que buscan aguas reposadas.
Consejo experto: No olvides consultar las tablas de mareas locales antes de visitar arenales con formaciones rocosas como Covachos o Trengandín. Conocer el horario de bajamar te permitirá disfrutar con total seguridad de los rincones ocultos que desaparecen al subir el agua.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Cómo organizar tu ruta por el litoral cántabro
Para exprimir al máximo tu escapada, te recomendamos alquilar un coche y establecer tu campamento base en una localidad intermedia como Santillana del Mar o Torrelavega. Desde allí podrás moverte hacia el oriente o el occidente en menos de 45 minutos sin perder tiempo al volante.
¿Tienes ya preparada tu chaqueta cortavientos y tus ganas de perderte por los acantilados del norte?









