Hay lugares que parecen creados por un algoritmo de felicidad absoluta. En plena Costa Blanca, ese rincón tiene nombre propio y se ha convertido en el búnker de desconexión preferido por la élite: Jávea (Xàbia).
No es casualidad que Blanca Suárez elija este enclave alicantino cada vez que necesita apagar el ruido de Madrid. La actriz no espera a que llegue agosto; en cuanto tiene un hueco entre rodajes, se escapa a estas calas de aguas turquesas que harían palidecer al mismísimo Caribe.
¿El motivo de su última visita? Un refugio arquitectónico que redefine lo que entendemos por lujo y que, ojo, está al alcance de quien busque una experiencia de nivel superior.
Ca La Mer: El búnker sostenible de Blanca Suárez
En su reciente escapada de febrero, la protagonista de ‘Las chicas del cable’ huyó de los hoteles convencionales. Su elección fue Ca La Mer, una pieza maestra diseñada por el prestigioso estudio de Jessica Bataille que combina la domótica de vanguardia con la sostenibilidad extrema.
Esta vivienda cuenta con el certificado Passivhaus (el estándar más exigente de eficiencia energética) y una piscina infinita que parece fundirse directamente con el horizonte del Mediterráneo. Es el lugar donde el diseño y la ecología se dan la mano para crear una burbuja de paz absoluta.
Dato exclusivo: Si el presupuesto de una estrella de cine te queda lejos, Blanca también frecuenta «Ca la Bahía». Es una villa en Teulada con el mismo sello de diseño que puedes reservar en Booking por unos 300 euros la noche.
Lo más fuerte de todo es que, si te sobra el dinero y buscas una inversión definitiva, la propiedad principal está actualmente a la venta. El sueño de vivir como una estrella del celuloide está a solo una firma de distancia.
Ruta por las calas: El tesoro oculto de la Marina Alta
El imán que atrae a Blanca Suárez y a otros rostros conocidos como Pablo Motos es, sin duda, la costa custodiada por el imponente macizo del Montgó. La actriz es una fija de la famosa Cala del Portitxol, ese rincón de fachadas blancas y puertas azules de pescadores que revienta Instagram cada verano.

Pero si lo que buscas es el verdadero snorkel y evitar las miradas indiscretas, tienes que seguir los pasos de los VIP hacia la Granadella. Para los que exigen privacidad total, las calas del Francés o del Tangó son los últimos reductos de paz donde el asfalto parece quedar a años luz.
Jávea ofrece ese equilibrio maestro: por un lado, la sofisticación de las villas de millones de euros; por otro, un casco antiguo de calles estrechas y piedra tosca que todavía respira el sabor marinero de antaño.
Gastronomía de élite: El combustible de las estrellas
No se puede entender el idilio de Blanca con Alicante sin pasar por la mesa. El motor de estas escapadas es la gamba roja de Denia, un producto que es, básicamente, una micro-dosis de dopamina pura en cada bocado.
Desde los arroces marineros cocinados a fuego lento hasta el tradicional pulpo seco, la oferta culinaria de la Marina Alta es una apuesta segura para el bolsillo y el paladar. Es el lugar donde comer bien no es una opción, sino una obligación ética.
Letra pequeña: Si tienes pensado emular el plan de la actriz este verano, corre. En alojamientos como «Ca la Bahía» las reservas vuelan con meses de antelación y apenas quedan fechas libres para la temporada alta.
¿Por qué Jávea es la decisión inteligente?
Elegir este refugio a solo una hora de Alicante capital es una validación de buen gusto. Es una zona que ofrece una burbuja de salud mental difícil de encontrar en otros puntos masificados del litoral español. Es el sitio donde la élite viene a reconectar con la naturaleza sin renunciar a la exclusividad.
Como suele decir la propia Blanca en sus redes sociales: «¡Qué suerte!». Y es que no hace falta cruzar el océano para encontrar el paraíso cuando el azul más intenso de la península está a un paso de casa.
¿Tienes ya la maleta lista para comprobar si la brisa del Mediterráneo sabe mejor en la mesa de al lado de tu actriz favorita?








