jueves, 11 de junio 2026 Crónicas, viajes y gastronomía

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El pueblo marinero de Asturias donde Paula Echevarría esconde su refugio secreto: por qué tienes que ir antes de que se llene

Paula Echevarría
Paula Echevarría
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Hay lugares que te devuelven el alma al cuerpo. No importa cuántos flashes te rodeen en Madrid o cuántas alfombras rojas pises; todos tenemos un kilómetro cero al que regresar.

Para Paula Echevarría, ese lugar no es una isla privada ni una capital europea. Es un rincón de Asturias que huele a salitre, a madera de barco y a infancia feliz.

Hablamos de Candás. Un pueblo marinero que, a pesar de la fama de su vecina más ilustre, ha conseguido mantener esa esencia intacta que te atrapa nada más bajar del coche.

Si alguna vez te has preguntado de dónde saca Paula Echevarría esa luz y esa energía, la respuesta está en estas calles. Es el refugio donde la actriz desconecta para volver a ser, simplemente, Paula.

Candás: El balcón al Cantábrico que no conocías

Olvídate de las rutas turísticas masificadas. Candás es la capital del concejo de Carreño y tiene esa magia de los pueblos que viven de cara al mar, sin artificios.

Pasear por su puerto es una terapia gratuita. Ver las pequeñas embarcaciones mecerse mientras las gaviotas marcan el ritmo del día es, sencillamente, el lujo real de 2026.

La actriz siempre vuelve. Lo hace en vacaciones, en puentes o cuando necesita «gasolina» emocional. Y es que Candás tiene un imán que te obliga a bajar las revoluciones (sí, a nosotros también nos hace falta).

Dato clave: Candás se encuentra estratégicamente situado entre Gijón y Avilés, lo que lo convierte en el campamento base ideal para un roadtrip asturiano.

Lo primero que tienes que hacer al llegar es asomarte al Paseo de San Antonio. Las vistas sobre el acantilado son de esas que te obligan a sacar el móvil, aunque luego decidas guardarlo para disfrutar el momento.

Desde allí se entiende por qué este pueblo es tan especial. Es una mezcla perfecta entre la fuerza del norte y la paz de un hogar que te espera con los brazos abiertos.

La «tentación» de Paula Echevarría: Gastronomía con nombre propio

No se puede hablar de Candás sin mencionar su secreto más dulce. Paula Echevarríalo sabe bien y, si vas, entenderás por qué es imposible comer solo una: las Marañuelas.

Son unas galletas típicas con forma de nudo marinero que son puro vicio. Es el sabor de la tradición, ese que te transporta directamente a la cocina de una abuela asturiana.

Pero el festín no acaba ahí. Al ser un pueblo pesquero de pura cepa, el pescado de roca y los mariscos son de otra galaxia. Aquí el producto no necesita filtros de Instagram para brillar.

Sentarse en cualquiera de sus sidrerías y pedir una ración de fritos de pixín o unos calamares de potera es, literalmente, tocar el cielo con las manos.

Consejo de Inés: No te vayas sin probar el bonito en temporada. En Candás lo preparan con una maestría que difícilmente encontrarás en otro punto de la península.

El efecto «vuelta a casa»: Por qué tú también caerás

¿Qué tiene Candás que no tengan otros? La respuesta es la autenticidad. Aquí no eres un turista más, eres alguien que viene a compartir el ritmo pausado de sus vecinos.

Es un destino que se ha vuelto viral gracias a las publicaciones de la actriz, pero que ha sabido gestionar esa fama con la naturalidad asturiana que tanto nos gusta.

Caminar por el Parque de Les Conserveres o visitar el Museo de Antón es empaparse de una cultura que se niega a desaparecer. Es la Asturias que resiste y que enamora.

Y es que, al final, todos buscamos lo mismo que Paula Echevarría: un sitio donde el ruido del mundo se apague y solo quede el sonido de las olas rompiendo contra el muelle.

Atención: Si planeas visitar Candás durante el Festival del Bonito (en julio), reserva con meses de antelación. El pueblo se transforma en el epicentro gastronómico del norte.

Visitar Candás es una decisión inteligente. Es apostar por lo de siempre, por lo que funciona, por lo que te hace sentir bien sin necesidad de grandes lujos.

¿Vas a esperar a que te lo cuenten o vas a empezar a buscar hotel ahora mismo? El Cantábrico te está esperando con una sidra bien fría.

Nos vemos en el puerto. Yo estaré buscando una caja de Marañuelas para el viaje de vuelta, ¡prometo no terminármelas todas!