
Qué ver en Beceite: 8 imprescindibles que no te puedes perder
Qué ver en Beceite en una escapada: 8 paradas con casco medieval, el Parrizal, la Pesquera y el embalse de Pena, más un plan de un día y cuándo ir.
Hay un pueblo de Teruel donde nacen cuatro ríos. El agua baja clara entre paredes de caliza, huele a pino y a piedra mojada, y a cinco kilómetros del casco urbano empieza un desfiladero con pasarelas de madera. Si buscas qué ver en Beceite, la respuesta cabe en esa frase: agua, piedra y un pueblo medieval que se recorre en una tarde.
Beceite está en la comarca del Matarraña (en catalán, Matarranya), a 579 metros de altitud y a los pies de los Puertos de Beceite. Tiene 572 habitantes. Sus ríos Matarraña, Ulldemó, Algás y Pena nacen en su término, y el macizo guarda el hayedo más meridional de la península, según la Wikipedia. (Sí, hayas en Teruel.)
Ojo, que el secreto ya no lo es. En el verano de 2015 se contaron más de 702.000 vehículos en las zonas de baño de los ríos Matarraña y Ulldemó. Por eso conviene saber qué se visita con tique, qué se visita sin él y cuándo hay menos gente.
1. El casco antiguo de Beceite
El casco urbano conserva cinco portales de su perímetro medieval. Para entrar, busca el Portal de San Gregorio, la antigua puerta de la población árabe de Bassit y de la cristiana Bezeyt, entre los siglos VIII y XIV. Se cree que lo reformaron en la primera mitad del siglo XIV: es un arco apuntado gótico con una media luna invertida en la clave, que la web municipal atribuye a Pedro López de Luna, arzobispo de Zaragoza entre 1314 y 1345. La entrada en codo hacia la calle Llana tenía un fin defensivo.

Sigue hacia la Casa de la Vila. En su planta baja está la lonja gótica, con cinco arcos apuntados, y en el dintel de una ventana se lee la fecha de 1595. Al lado, en la calle Villaclosa («villa cerrada»), queda la Presoneta, la antigua torre que defendía el portal y que hoy es el Centro de Visitantes. Más arriba está el Palau, el palacio de los arzobispos de Zaragoza, señores de estas tierras. En la iglesia de San Bartolomé, de los siglos XVII y XVIII, se conserva una capilla del siglo XII que parece venir de la primera iglesia, de los templarios.
Ponle dos horas, sin prisa. Es un casco pequeño y bien conservado.
2. El Parrizal de Beceite
El Parrizal es el desfiladero por el que el río Matarraña nace entre paredes de caliza. La ruta de las pasarelas mide 7,6 kilómetros ida y vuelta, dura unas 2,5 horas y el Ayuntamiento la califica de senderismo fácil, aunque el camino tiene escalones, piedras sueltas, raíces y zonas resbaladizas. No es accesible para personas con movilidad reducida.

Aquí hay normas, y conviene leerlas antes. El acceso está regulado: hace falta un tique por persona, que incluye seguro individual, y se compra en la plataforma online del Ayuntamiento. El aparcamiento número 3, gratuito, solo lo usan quienes tienen tique, y el horario coincide con el turno elegido. El camino desde Beceite es una carretera rural estrecha, sin arcén, de unos 5 kilómetros. El consejo oficial es desactivar el GPS y seguir las señales de «Parrizal».
Los primeros 800 metros son un paseo peatonal, y ahí aparecen las pinturas rupestres de la Fenellassa, de hacia 3500 a. C., Patrimonio de la Humanidad desde 1998 dentro del arte rupestre del arco mediterráneo. Quedan ocho figuras rojas: cuatro jinetes y cuatro cuadrúpedos, descubiertos en 1966 por Carlos Forcadell. Después empiezan las pasarelas, con tramos de bosque, pequeños estrechos y las «gubias», las rocas en forma de aguja que ha ido tallando la erosión. Los Estrechos están a 3,8 kilómetros desde el aparcamiento.
En la ladera de un monte conocido como El Parrizal queda también el fuerte de Cabrera, un recinto triangular con dos torreones cilíndricos con aspilleras, que levantaron los ejércitos carlistas de Ramón Cabrera. Es bien de interés cultural.

3. La Pesquera y el río Ulldemó
La Pesquera (La Peixquera, en catalán) es el tramo del río Ulldemó que concentra las pozas, que aquí se llaman tolls. La web municipal cita cuatro: el Toll de l’Olla, el Toll del Caje, el Toll de Pablet y el Racó de Sant Antoni. Es el plan de verano para darse un baño tras una jornada de caminata.
El acceso es libre y gratuito, pero el camino de entrada es estrecho, sin arcén, y no tiene otra salida: se entra y se sale por la misma vía. En 2026 los aparcamientos estuvieron regulados del 20 de junio al 31 de agosto. Casi toda la zona carece de cobertura móvil, y el sendero a las pozas tiene escalones, piedras sueltas y suelo resbaladizo.
En el río Ulldemó está además el estrecho del Regatxol, que la Wikipedia cita junto al Parrizal entre las gargantas más destacadas del término.
4. El Puente de Piedra
Al llegar al pueblo, lo primero que se cruza es el Puente de Piedra, que tiene un solo ojo y unos 15 metros de altura. Según la web municipal, es el primer puente desde la cabecera que sortea el río Matarraña y se hizo entre los siglos XV y XVI, cuando el pueblo creció con los barrios de Vilanova, Sant Roc y el Pilar. Evitaba que Beceite quedase aislado en las riadas, y desde finales del siglo XIX, con la carretera, es el paso obligado para llegar.
Debajo está una poza que se llamaba la Cadolla. Tras la Guerra Civil la vaciaron con cubos para recuperar el hierro de las armas que se habían tirado al agua.

5. La Font de la Rabosa
El mapa de OpenStreetMap sitúa el Toll de la Font de Rabosa, una pequeña poza del río, muy cerca del casco urbano, en el paraje de Els Clots. El Matarraña forma aquí varios tolls, y varias acequias recorren las calles del pueblo.
La Wikipedia recuerda que la historia de Beceite va unida al papel. Llegó a haber seis fábricas de papel funcionando a la vez, y de ellas salían papel de barba, papel de estraza, cartón y naipes de primera calidad. Las últimas cerraron a principios de los años setenta. La Antigua Fábrica Noguera, que figura entre los museos del pueblo, cuenta ese pasado en la web municipal.

6. El Ermitorio de Santa Ana
La ermita de Santa Ana se alza en el arrabal del puente, fuera de las murallas, y recibía a quienes llegaban por el antiguo camino de Peñarroya. Es gótico-renacentista, de piedra tosca, con el porche exterior fechado en 1699 y un ábside poligonal de cinco lados con bóveda de crucería.

En el altar, la imagen de la santa se apoya en el tronco octogonal de la antigua creu del Molinar, decorado con tracerías góticas e imágenes de apóstoles, evangelistas, San Miguel y la Piedad. El 26 de julio es el día de la santa, y los nueve días anteriores los vecinos del barrio rezan aquí la novena. Un dato práctico: la plaza de la ermita es punto de salida de dos caminos. Desde ella arranca el que lleva al embalse de Pena, y en ella está la primera señal del camino al Parrizal.
Beceite en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
0:59 TikTok
@mochilaenlaespalda🔐Guarda esta ruta completa de 3 días por el Matarraña DÍA 1 📍El Parr…
En vídeo
Un vídeo de Mochila en la Espalda
🔐Guarda esta ruta completa de 3 días por el Matarraña DÍA 1 📍El Parrizal de Beceite 📍Beceite 📍Poza de la Font de Rabosa 📍Salt de la Portellada DÍA 2 📍Valderrobles 📍Fresneda 📍Calaceite DÍA 3 📍Peñarroya de Tastavins 📍Ráf…
Autor: @mochilaenlaespalda · Mochila en la Espalda
Publicado: 8 de febrero de 2026
Duración: 0:59 min
Ver en TikTokEl vídeo se carga desde TikTok al pulsar reproducir.
7. El Embalse de Pena
El Embalse de Pena se construyó en 1930 sobre el río Pena, en la foz que separa Beceite de Valderrobres. Según la web municipal, tiene 129 hectáreas de superficie y 22 hectómetros cúbicos de volumen, y es uno de los embalses más antiguos de la provincia de Teruel. Su agua sirve sobre todo para regar.
El camino rural que lleva hasta allí mide 3,5 kilómetros y sale de la plaza de la ermita de Santa Ana, por el camino dels Olivars. Es estrecho y de doble sentido, así que conviene ir despacio. La vuelta al embalse, cruzando por la presa, es un recorrido de unos 8,5 kilómetros a pie o en bicicleta, y hay un área de merenderos para parar.
Desde el camino del embalse salen también tres rutas señalizadas: la PR-TE 152, que sube a La Caixa y requiere arnés y casco en el último paso; la PR-TE 155, circular, hasta la ermita de Sant Miquel de Espinalvá; y el GR-8, que une Beceite con Fuentespalda y Peñarroya de Tastavins. La Caixa, o Peña Aznar, mide 1.014 metros y se ve desde media comarca.
8. La gastronomía local en los portales medievales
Un viaje al Matarraña no está completo sin su cocina. Tras las rutas, el cuerpo pide energía, y los restaurantes del pueblo la sirven con producto de proximidad. El protagonista es el Ternasco de Aragón, con Indicación Geográfica Protegida. Cerca del plato aparecen el jamón de Teruel y el aceite del olivar de empeltre, que la Wikipedia define como extraordinario en el término.
De postre, los carquinyols, unas galletas secas de almendra que se mojan en café. Y en otoño, la estrella son las setas: la segunda quincena de octubre se celebran las Jornadas Micológicas dels Bolets, con exposiciones en el Palau y degustaciones.
Beceite como base: distancias reales por carretera
Beceite queda lejos de las grandes ciudades y cerca de otros pueblos del Matarraña. Estas distancias salen del cálculo de rutas de OpenStreetMap (OSRM) desde el centro del pueblo, sin tráfico, y los tiempos reales varían en las carreteras de montaña.
| Destino | Distancia | Tiempo en coche | Qué hay |
|---|---|---|---|
| Aparcamiento del Parrizal | 5 km | 9 min | Salida de la ruta de las pasarelas |
| Valderrobres | 8 km | 12 min | Capital administrativa de la comarca |
| Calaceite | 27 km | 33 min | Pueblo del Matarraña |
| Alcañiz | 43 km | 45 min | Ciudad del Bajo Aragón |
| Morella | 56 km | 61 min | Castillo y murallas |
| Tortosa | 60 km | 66 min | Ciudad del Ebro |
| Zaragoza | 147 km | 130 min | Capital de Aragón |
| Valencia | 224 km | 190 min | Aeropuerto y tren |
| Barcelona | 240 km | 195 min | Aeropuerto y tren |
Valderrobres es la excursión más natural. Se entra al casco antiguo por un puente gótico sobre el Matarraña, que se empezó hacia 1390, y por el portal de San Roque. Su vecino Beceite comparte con ella la mitad de la peña de La Caixa.
Un día en Beceite: pasarelas por la mañana y piedra por la tarde
El orden que mejor funciona empieza por el Parrizal, porque tiene turnos y tique. Compra el tique con la previsión de la AEMET a la vista, llega al aparcamiento número 3 a la hora elegida y reserva unas tres horas entre la caminata y las paradas. Con la ruta de 2,5 horas y los 5 kilómetros de acceso, la mañana se llena.
Después baja al pueblo. Come en la zona de la plaza y dedica la tarde al casco antiguo: el Portal de San Gregorio, la lonja, la Presoneta, el puente y la ermita de Santa Ana. Si sobra tiempo, la Antigua Fábrica Noguera ocupa una hora. Los chapuzones de La Pesquera se dejan para otro día, porque en verano hay regulación de aparcamiento.
Cuándo ir a Beceite: fiestas, setas y agua
Las fiestas patronales de San Bartolomé y San Eutropio son del 23 al 27 de agosto, en pleno verano. Santa Ana se celebra el 26 de julio, San Gregorio el 9 de mayo y las Jornadas Micológicas, la segunda quincena de octubre. Son fechas que constan en la Wikipedia y en la web municipal, y los programas varían cada año.
El Parrizal y La Pesquera funcionan con regulación en la temporada alta. La venta de tiques del Parrizal se abre por periodos: al revisar este artículo, la web municipal los vendía para octubre y noviembre de 2026. Mira el calendario antes de reservar el viaje.
Cuatro dudas antes de ir a Beceite
¿Es obligatorio reservar para el Parrizal?
Sí. Para la ruta de las pasarelas hace falta un tique por persona, comprado en la plataforma online del Ayuntamiento, y el aparcamiento es gratuito solo con tique. La Pesquera, en cambio, es de acceso libre y gratuito.
¿Se puede ir al Parrizal sin coche?
Sí, andando o en bici desde el pueblo, aunque el camino tiene 6 kilómetros solo de ida desde la oficina de turismo y se comparte con los coches. Con las pasarelas y la vuelta son unos 20 kilómetros y unas 5 horas. Los autobuses y minibuses no pueden entrar.
¿Cuántos días hacen falta?
Dos días permiten el Parrizal, el casco antiguo y una tarde de pozas. Con un tercero entran Valderrobres y el embalse de Pena.
¿Qué lengua se habla?
El español y, como lengua propia de la comarca, una variante occidental del catalán, de ahí los nombres dobles: Beceite y Beseit, Matarraña y Matarranya, Parrizal y Parrissal.
Cómo organizar tu escapada al Matarraña
Para exprimir la zona, lo ideal es planificar al menos tres días, de modo que las visitas culturales convivan con las rutas de naturaleza sin correr.
- Alojamiento rural: el casco histórico es pequeño, así que dormir dentro permite recorrerlo a primera hora y a última, sin coche. Las casas rurales de las afueras dan más silencio.
- Transporte: el coche es lo más práctico para moverse entre el pueblo, la Pesquera, el embalse y Valderrobres, porque los caminos de acceso son estrechos y sin salida alternativa.
- Calzado idóneo: para el Parrizal y las pozas hacen falta zapatillas de senderismo con buen agarre, porque las pasarelas y los senderos tienen escalones, raíces y suelo resbaladizo.
El Matarraña se ordena solo cuando se entiende que cada sitio pide una condición: tique para las pasarelas, calma en los caminos y madrugar para las pozas. ¿Con cuántas pozas vas a quedarte antes de volver a casa?
Sobre la firma
Lucía Bernal de la Vega
Redactora sénior · Periodismo de viajes, Periodismo cultural
Lucía Bernal de la Vega, periodista, se ha especializado en viajes culturales, escapadas urbanas y patrimonio histórico. Su labor es descubrir destinos con identidad propia y poner en valor su arquitectura, su historia local y las tradiciones que los definen. Firma en Ruta Inolvidable reportajes sobre ciudades con encanto, rutas por España, pueblos con legado monumental y experiencias de turismo…
Más de Lucía Bernal de la VegaKM 08Más en Escapadas
Parador de Gredos: 10 razones para volver al primero de EspañaHace 1 h
Pueblos bonitos cerca de Carcassonne: 8 escapadas históricasHace 2 h
Qué ver en Santillana del Mar: La mentira más bella de Cantabria y el secreto de la «Capilla Sixtina» rupestreHace 2 h
Qué ver en Tarifa: 10 imprescindibles que no te puedes perderHace 2 h
Más de Aragón
Qué ver en Ciutadella: un viaje al corazón señorial y marinero de la Menorca más auténtica
8 pueblos bonitos cerca de Soria: escapadas medievales con encanto
8 pueblos bonitos cerca de Toledo para una escapada
8 pueblos bonitos cerca de Albarracín

































Qué ver en Marrakech: Guía para sobrevivir a la Medina y descubrir el lujo oculto que los «influencers» no encuentran
Pueblos bonitos cerca de Berlín: 5 escapadas de historia y naturaleza
Qué ver en Málaga: cambia toda la visita y deja la mejor imagen para el final