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Pueblos bonitos cerca de Berlín: 5 escapadas de historia y naturaleza

Descubre los pueblos bonitos cerca de Berlín ideales para una escapada rápida: historia prusiana, castillos de cuento y reservas de la biosfera a un paso de la capital.

La ruta en 30 segundos

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  • Cinco escapadas desde Berlín reúnen palacios prusianos, canales y un monasterio gótico de ladrillo: Potsdam, Lübbenau, Rheinsberg, Chorin y Werder.
  • Están entre 34,5 y 111,7 kilómetros por carretera desde la Puerta de Brandeburgo.
  • Potsdam, Lübbenau y Chorin tienen tren directo desde Berlín: la S7, el Regional-Express y la RE3.
  • El Spreewald, junto a Lübbenau, tiene 1.575 kilómetros de canales y se recorre en barca de pértiga.
  • Werder celebra su fiesta de la floración desde 1879, en la semana del 1 de mayo.

Publicado 11 min de lectura

Berlín se recorre en metro, pero lo que la rodea se recorre en barca, en bicicleta y en tren regional. El estado de Brandeburgo es llano, está lleno de lagos y guarda los palacios donde los reyes de Prusia se escapaban de la capital. Si buscas pueblos bonitos cerca de Berlín, tienes castillos de ladrillo, una isla frutal en el Havel y un bosque de canales donde hasta 1929 a un pueblo solo se llegaba por agua.

Los cinco destinos de esta guía están entre 35 y 112 kilómetros de la Puerta de Brandeburgo por carretera, según el cálculo de rutas de OpenStreetMap. Tres de ellos tienen tren regional directo desde la ciudad. Los otros dos se disfrutan más con coche.

Antes de empezar, una advertencia práctica: estas escapadas son radiales. Cada una sale de Berlín en una dirección distinta, así que no tiene sentido encadenarlas en un solo día. Más abajo tienes una tabla con distancias y una propuesta para repartirlas.

1. Potsdam: historia y refinamiento prusiano

Casas de ladrillo rojo de la Mittelstraße en el Barrio Holandés de Potsdam
Barrio Holandés de Potsdam, Mittelstraße. Foto: Angel Miklashevsky, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Potsdam es la capital de Brandeburgo y está a 34,5 km del centro de Berlín, unos 37 minutos en coche. Sin coche es todavía más fácil: la línea S7 del S-Bahn llega hasta la ciudad, y todo el transporte se paga con las tarifas comunes del consorcio VBB.

El Barrio Holandés es la primera parada lógica. Se construyó entre 1733 y 1742 bajo la dirección del maestro de obras Jan Bouman, de Ámsterdam. Son 134 casas de ladrillo repartidas en cuatro manzanas que cortan la Mittelstraße y la Benkertstraße. Lo planeó Federico Guillermo I, el «rey sargento», y lo terminó su hijo Federico II tras 1740.

El palacio de Sanssouci es la otra mitad de la visita. Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff lo levantó entre 1745 y 1747 como residencia de verano de Federico II el Grande. Tiene una sola planta y solo diez estancias principales, sobre una colina en terrazas. (Y sí, Wikipedia lo compara más con el palacio de Marly que con Versalles: es una villa, no una corte.)

Sanssouci y sus jardines son Patrimonio de la Humanidad desde 1990. Tras la reunificación alemana se cumplió el deseo del rey: sus restos se trasladaron al palacio y descansan sobre los jardines que él mismo diseñó. Los gestiona la Fundación de Palacios y Jardines Prusianos, creada en 1995, que publica en su web la información de visita de cada palacio.

Si te queda tiempo, acércate al Alter Markt. Federico II lo rehízo por completo, el bombardeo británico del 14 de abril de 1945 lo arrasó y desde hace años se reconstruyen las manzanas alrededor de la Nikolaikirche siguiendo el trazado anterior a la guerra. Los trabajos están previstos hasta 2029.

2. Lübbenau: pueblos bonitos cerca de Berlín en el Spreewald

Granja tradicional protegida en la Dorfstraße de Lehde, en el Spreewald
Granja protegida en Lehde, Lübbenau. Foto: Derzno, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Lübbenau, que en sorbio se llama Lubnjow, está a 96,6 km de Berlín por carretera, unos 76 minutos. Su estación tiene tres líneas de Regional-Express, y el antiguo edificio de viajeros alberga hoy una oficina de turismo y alquiler de bicicletas. La llaman «la puerta del Spreewald» porque está en el borde sureste de la reserva.

La Reserva de la Biosfera del Spreewald tiene 475 kilómetros cuadrados y una red de 1.575 kilómetros de cursos de agua naturales y artificiales del río Spree. Se protegió el 1 de octubre de 1990, dentro del programa de parques nacionales de la RDA, y forma parte de la red de reservas de la UNESCO.

La forma de verla es en barca de fondo plano empujada con pértiga. Los paseos organizados empezaron en 1882, cuando el maestro de escuela Paul Fahlisch los ofreció y los anunció en Berlín, Dresde y Leipzig. Hoy cientos de miles de personas al año repiten el paseo. Para quienes prefieren la exploración activa, también se recorre en piragua y en bicicleta.

El destino clásico del paseo es Lehde, una aldea de Lübbenau a la que no se pudo llegar por tierra hasta 1929. Allí está el Museo al Aire Libre de Lehde, abierto en 1957, con tres granjas tradicionales trasladadas desde otros lugares y exposiciones sobre los pepinillos del Spreewald y los trajes sorbios.

En el propio Lübbenau, el palacio clasicista se construyó entre 1817 y 1820 con proyecto de Carl August Benjamin Siegel, y su parque de nueve hectáreas sigue diseños de Peter Joseph Lenné. La web oficial de turismo del Spreewald reúne los embarcaderos y las rutas en barca.

3. Rheinsberg: el palacio junto al espejo de agua

Palacio de Rheinsberg a orillas del lago Grienericksee
Palacio de Rheinsberg. Foto: JoachimKohler-HB, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Rheinsberg queda al noroeste, a 111,7 km de Berlín por carretera, algo más de hora y media. Es la escapada más larga de la lista y la que más pide coche.

El palacio está en la orilla este del lago Grienericksee. Donde hubo un castillo medieval rodeado de agua, la familia Von Bredow levantó en 1566 un palacio renacentista. En 1734 lo compró Federico Guillermo I para su hijo, el príncipe heredero Federico, que se instaló en 1736 con su esposa.

Hasta 1740 Federico lo hizo ampliar con Johann Gottfried Kemmeter y Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff. El resultado se considera el primer edificio del rococó federiciano y sirvió de modelo para Sanssouci. En el Salón de los Espejos, Antoine Pesne pintó el techo «El día expulsa a las tinieblas». El propio rey llamó a aquellos años «los más felices de su vida».

Desde 1991 el antiguo Kavaliershaus aloja la Academia de Música de Rheinsberg, que gestiona el teatro del palacio. Ese mismo año empezó el festival de ópera Kammeroper Schloss Rheinsberg, que se celebra en verano en el teatro, en el patio y en un teatro al aire libre.

4. Chorin: el monasterio de ladrillo en la reserva de Schorfheide-Chorin

Monasterio cisterciense de Chorin visto desde el sur
Monasterio de Chorin desde el sur. Foto: Jörg Blobelt, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

El monasterio de Chorin está a unos seis kilómetros al norte de Eberswalde, dentro de la Reserva de la Biosfera de Schorfheide-Chorin. Por carretera son 83,4 km desde Berlín, unos 69 minutos por la autopista A11 hasta la salida de Chorin.

Lo fundaron los margraves ascanios en 1258, pero no aquí. La primera abadía, llamada Mariensee, estaba en una isla del lago Parstein. Los monjes cistercienses la trasladaron unos ocho kilómetros al suroeste, junto al antiguo lago de Chorin, hoy Amtssee, según un documento de 1273. En la iglesia están enterrados los margraves Juan I, Otón IV y Valdemar.

Tras la secularización de 1542, el edificio quedó abandonado casi tres siglos. Karl Friedrich Schinkel dirigió en el siglo XIX la consolidación de las ruinas y la reconstrucción parcial. Hoy es uno de los ejemplos más citados del gótico de ladrillo del norte de Alemania, con su famosa fachada oeste.

Para quienes viajan sin coche, la web del monasterio da las indicaciones de llegada: la línea RE3 sale de Berlin Hauptbahnhof, Potsdamer Platz o Gesundbrunnen hasta la estación de Chorin, y desde allí un camino señalizado lleva al monasterio en unos 25 minutos a pie.

Desde 1964 el claustro y la iglesia acogen en verano el Choriner Musiksommer, un ciclo de conciertos. En 2017 se abrió una exposición permanente sobre la vida de los monjes y sobre el trabajo de Schinkel.

5. Werder: la isla de la fruta y la calma

Vista aérea de Werder y su isla en el río Havel
Vista aérea de Werder. Foto: Olivier Cleynen, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons.

Werder está a unos 10 km de Potsdam y a 46 km de Berlín por carretera, algo menos de una hora. Tiene unos 27.000 habitantes y el casco antiguo ocupa una isla en el río Havel, que allí mide entre 700 y 1.400 metros de ancho. De ahí viene el nombre: Werder significa isla de río.

Alrededor hay cuatro lagos: Schwielowsee, Glindower See, Großer Plessower See y Großer Zernsee. Sobre la isla se ve desde lejos la iglesia del Espíritu Santo, neogótica, empezada en 1856 con planos de August Stüler. Fontane la llamó «catedral de pueblo».

La fama de Werder es la fruta: cerezas, manzanas y fresas. El Baumblütenfest, la fiesta de la floración, nació en 1879, cuando la asociación de fruticultores decidió anunciar la floración en los periódicos de Berlín. El primer tren especial salió el 10 de mayo de 1879. Hoy se celebra durante algo más de una semana en torno al 1 de mayo y reúne a varios cientos de miles de personas.

Fuera de esas fechas, Werder es tranquila. En el Wachtelberg hay un viñedo plantado desde 1985 con unas 30.000 cepas en casi siete hectáreas. Los vinos de fruta forman parte de la producción local, y el Ayuntamiento de Werder publica cada año las fechas de la fiesta.

Cuánto tardas desde la Puerta de Brandeburgo

Las distancias están calculadas por carretera con el enrutador de OpenStreetMap (OSRM), desde la Puerta de Brandeburgo y sin tráfico. En hora punta, la salida de Berlín puede alargar bastante estos tiempos.

DestinoDistanciaTiempo en coche
Potsdam34,5 km37 min
Werder46,0 km57 min
Chorin83,4 km69 min
Lübbenau96,6 km76 min
Rheinsberg111,7 km92 min

Sin coche, el tren directo está comprobado para tres de ellos: la S7 del S-Bahn hasta Potsdam, el Regional-Express hasta Lübbenau y la RE3 hasta la estación de Chorin.

Tres salidas desde Berlín sin repetir carretera

Oeste, un día largo. Potsdam por la mañana: Barrio Holandés, Alter Markt y Sanssouci. Por la tarde, Werder, a unos 10 km, para pasear por la isla y ver el atardecer sobre el Havel. Es el plan que mejor funciona con transporte público hasta Potsdam.

Sur, un día entero. Lübbenau y el Spreewald piden jornada completa: barca hasta Lehde, el museo al aire libre y vuelta por el parque del palacio. Si llegas en tren, la estación queda dentro del casco.

Norte, dos días o dos salidas. Chorin se combina bien con Eberswalde y la reserva de Schorfheide. Rheinsberg queda en otro eje, al noroeste: si tienes coche y un fin de semana, dedica el sábado a Chorin y el domingo al palacio de Federico y al lago.

En total, con un mínimo de cuatro días ves los cinco sitios sin prisas. Con tres, prescinde de Rheinsberg o de Chorin según te atraiga más el rococó o el gótico de ladrillo.

Pueblos bonitos cerca de Berlín en TikTok

Si quieres ver cómo luce uno de estos rincones a través de los ojos de otro viajero, echa un vistazo a este vídeo:

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Autor: @alfredodeviaje · AlfredoGallegos✈️🌎

Publicado: 18 de febrero de 2024

Duración: 0:56 min

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Cómo organizar tu ruta por los pueblos cerca de Berlín

La base más cómoda es la propia Berlín. Potsdam, Lübbenau y Chorin tienen tren directo, así que un viajero sin coche puede ver tres de los cinco destinos sin alquilar nada. Para Rheinsberg y para combinar Chorin con la reserva de Schorfheide, el coche ahorra mucho tiempo.

La primavera es el momento más fotogénico: Werder florece entre abril y mayo, con la fiesta en torno al 1 de mayo. En verano coinciden el festival de ópera de Rheinsberg y los conciertos de Chorin. El Spreewald se visita todo el año, aunque los paseos en barca tienen su temporada fuerte con buen tiempo.

En la mesa, el producto con más historia es el pepinillo del Spreewald. Ya en el siglo XVIII Lübbenau exportaba pepinos, cebollas y rábano picante a Dresde, Berlín y Leipzig, y todavía hoy hay empresas familiares que los encurten. En Werder, la fruta se bebe: busca los vinos de fruta locales. Para agenda y alojamiento en todo el estado, la web oficial es Reiseland Brandenburg.

¿Te quedas con el silencio de los canales de Lehde o con el eco de los conciertos bajo las bóvedas de Chorin?

Galería de fotos de los alrededores de Berlín

Palacio de Sanssouci en Potsdam sobre sus terrazasBenkertstraße en el Barrio Holandés de PotsdamBarcas de fondo plano amarradas en un canal de Lübbenau
Palacio de Sanssouci, Potsdam. Foto: Romzig, CC0, vía Wikimedia Commons. Benkertstraße, Barrio Holandés de Potsdam. Foto: Angel Miklashevsky, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Barcas en un canal de Lübbenau. Foto: TricksterWildcat, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Museo al aire libre de Lehde. Foto: Neuköllner, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons. Vista aérea del palacio de Rheinsberg. Foto: Carsten Steger, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Interior de la iglesia del Espíritu Santo, Werder. Foto: Ansgar Koreng, CC BY-SA 3.0 de, vía Wikimedia Commons.

Mapa de la ruta

5 paradas

© OpenStreetMap 0102030405

Preguntas frecuentes

Potsdam es el más fácil, con la línea S7 del S-Bahn. Lübbenau tiene Regional-Express y Chorin la RE3, con unos 25 minutos a pie desde la estación hasta el monasterio.

Fuentes consultadas

Sobre la firma

Pedro Corchado Fontserè

Periodista · periodismo, periodismo de viajes

Recorro paisajes de alma vinícola y pueblos cuya historia late entre las cepas. Parto del terreno: converso con viticultores y taberneros y con ello dibujo mapas de sabores y tradiciones. Busco sin descanso esa mesa compartida y el destino que viene, que merece su relato.

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