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Qué ver en Bolonia: La ciudad roja que está desbancando a Roma y Florencia este año

La ruta en 30 segundos

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  • Bolonia es la capital de Emilia-Romaña, con 390.734 habitantes y el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa después de Venecia.
  • La guía recorre seis paradas: el pórtico de San Luca, la Piazza Maggiore y San Petronio, las Dos Torres, el Quadrilatero, la Finestrella de la Via Piella y el Archiginnasio.
  • Los pórticos de Bolonia son Patrimonio de la Humanidad desde 2021, con 62 kilómetros de recorridos porticados, y el de San Luca mide 3.796 metros.
  • La torre Asinelli figura como cerrada por mantenimiento en la web de Bologna Welcome, consultada el 27/10/2026.

Por Lucía Bernal de la Vega

Redactora sénior

Publicado 11 min de lectura

Bolonia no tiene un monumento que tape a todos los demás. Tiene algo menos fotogénico y más útil: una ciudad entera que se recorre sin mojarse, con el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa después del de Venecia y 390.734 habitantes según el ISTAT de 2025. Y una universidad, la que se cree más antigua del mundo occidental, fundada en 1088.

Los italianos la llaman «la grassa» por la cocina, «la dotta» por la universidad, «la rossa» por el ladrillo del centro y «la turrita» por las torres que levantó en la Edad Media. Esta guía de qué ver en Bolonia ordena seis paradas, de los pórticos de San Luca a la ventana de la calle Piella, y dice con claridad qué ha cambiado: la torre Asinelli, por ejemplo, no se puede subir ahora mismo. Las distancias en coche salen de OSRM sin tráfico desde la Piazza Maggiore, y las demás, de las coordenadas de Wikipedia, en línea recta.

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Los Pórticos: El túnel del tiempo Patrimonio de la UNESCO

La UNESCO inscribió en 2021 «Los pórticos de Bolonia», una selección de doce conjuntos que representan los distintos tipos de pórtico dentro de los 62 kilómetros de recorridos porticados de la ciudad, el mayor sistema de este tipo del mundo. Algunas guías hablan de unos 40 kilómetros, una cifra distinta de la que maneja la UNESCO. La tradición arranca en el siglo XIII, con el estatuto de 1288, y creció porque llegaban estudiantes a la universidad y faltaba espacio en las casas.

Un dato curioso: un decreto exigía que el pórtico midiera siete «pies boloñeses», 2,66 metros, pero no todas las familias podían pagarlo y algunos quedaron tan bajos que no pasaba un jinete a caballo. En 1568 se obligó a hacerlos de ladrillo o piedra, aunque todavía sobreviven edificios con pórtico de madera, como la Casa Isolani, de hacia 1250, con vigas de roble de nueve metros de altura.

Galería de arcos del pórtico de San Luca con paredes rojizas y techo amarillo que se pierde en perspectiva
Pórtico de San Luca, Bolonia. Foto: Vanni Lazzari, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

El gran plan es el pórtico de San Luca. Sale de la Porta Saragozza, pasa por el Arco del Meloncello, de 1732, y sube hasta el santuario de la Virgen de San Luca, a 280 metros de altitud en el Colle della Guardia. Mide 3.796 metros y tiene entre 658 y 666 arcos según cómo se cuenten, además de 15 capillas. La tradición dice que el 666 no es casual. Es el pórtico más largo del mundo.

Santuario de la Virgen de San Luca, de ladrillo rojizo y planta elíptica, bajo un cielo con nubes
Santuario de la Madonna di San Luca. Foto: Vanni Lazzari, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Los doce conjuntos inscritos incluyen otros pórticos del centro, como el del Archiginnasio. La ficha completa está en la web de la UNESCO.

Parada 02 de 06

Piazza Maggiore y la Basílica de San Petronio

La Piazza Maggiore mide 115 metros de largo por 60 de ancho y está rodeada de los edificios más importantes de la ciudad medieval. El más antiguo es el Palazzo del Podestà, de hacia 1200, coronado por la torre dell’Arengo, cuya campana convocaba al pueblo. Al oeste está el Palazzo d’Accursio, de origen del siglo XIV y hoy sede del ayuntamiento, y al este, el Palazzo dei Banchi, una fachada del Vignola de entre 1565 y 1568 que tapa las calles del mercado.

Vista aérea de la Piazza Maggiore de Bolonia con el Palazzo del Podestà, la torre dell'Arengo y San Petronio
Piazza Maggiore desde el Palazzo Comunale. Foto: Ingo Mehling, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Hay un detalle que casi nadie nota: el lado este de la plataforma central conserva los daños de un tanque estadounidense del 21 de abril de 1945, el día de la liberación de la ciudad, que nunca se restauraron. El «crescentone», la plataforma peatonal del centro, es de 1934.

La basílica de San Petronio cierra la plaza por el sur. Se empezó en 1390 con una idea tan grande que, según Wikipedia, el proyecto para superar en dimensiones a San Pedro de Roma fue bloqueado por voluntad papal. Hoy mide 132 metros de largo por 60 de ancho, con una cúpula de 45 metros, y se cuenta como la quinta iglesia más grande del mundo. En ella se coronó a Carlos V como emperador en 1530. La fachada sigue sin terminar: numerosos arquitectos, entre ellos Peruzzi, Vignola y Palladio, propusieron soluciones y ninguna se ejecutó.

Fuente de Neptuno en la Piazza del Nettuno con la estatua de bronce y gente alrededor
Fuente de Neptuno, Bolonia. Foto: Zairon, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Al lado, en la Piazza del Nettuno, está la fuente de Neptuno, que los boloñeses llaman «il Gigante». La promovió el cardenal Carlos Borromeo, la proyectó Tommaso Laureti en 1563 y la coronó la estatua de bronce de Giambologna, que se terminó en 1565. Según una anécdota que recoge Wikipedia, Giambologna diseñó la estatua para que desde un ángulo concreto el pulgar tenso de la mano izquierda del dios parezca otra cosa. Cuentan también que, antes de un examen importante, hay que dar dos vueltas a la fuente en sentido contrario a las agujas del reloj.

Los estudios más recientes sitúan el número de torres medievales de Bolonia entre 80 y 200 como máximo, y no todas se llegaron a terminar. La cifra de 180 que se repite es, según los estudiosos, una exageración por leer mal los textos notariales, y la de 210 del conde Gozzadini contaba varias veces la misma torre. Hoy quedan entre 21 y 24 según el recuento, y las últimas demoliciones fueron las de las torres Artenisi y Riccadonna, en 1917.

La Asinelli mide 97,2 metros según Bologna Welcome, y la Garisenda, 48. La Garisenda medía 60 al construirse, pero en el siglo XIV la recortaron porque el terreno cedía. Se inclina 3,2 metros respecto a la vertical, frente a los 1,3 de la Asinelli, y Dante la cita en varias obras. El nombre de la Asinelli aparece por primera vez en 1185, casi sesenta años después de su construcción.

Las torres Garisenda y Asinelli vistas desde abajo contra un cielo azul con nubes
Las torres Garisenda y Asinelli. Foto: Vanni Lazzari, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Las torres se ven desde varias calles del centro, a 290 metros en línea recta de la Piazza Maggiore, y la Via Rizzoli las une con la Piazza del Nettuno y con la plaza. En el siglo XX la Asinelli tuvo un uso inesperado: un repetidor de la RAI en lo alto y, durante la Segunda Guerra Mundial, un puesto de observación de voluntarios durante los bombardeos.

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El Cuadrilátero: Donde la dieta pasa a mejor vida

El Quadrilatero es el barrio del mercado, detrás del Palazzo dei Banchi. Su calle más conocida, la Via Pescherie Vecchie, junta puestos de fruta y verdura y tiendas de comida en un callejón estrecho. A un paso, la actual Via Rizzoli se llamaba a finales del siglo XIII Forum medii, «mercado de en medio», por el gran mercado de grano que se celebraba entre la plaza de Porta Ravegnana y la Piazza Maggiore.

De la mesa boloñesa conviene saber qué es qué. Los tortellini son una pasta rellena típica de Bolonia y Módena, que se disputan su origen, y se hacen tradicionalmente con lomo de cerdo, jamón, mortadela, parmesano, huevo y nuez moscada, en caldo de capón. La mortadela de Bolonia tiene indicación geográfica protegida en la Unión Europea. Las tagliatelle toman su nombre de «tagliare», cortar, porque la lámina de pasta se enrolla y se corta en tiras.

El ragù boloñés tiene receta oficial: en octubre de 1982, una delegación de la Accademia Italiana della Cucina la depositó en la Cámara de Comercio de Bolonia. Lleva carne picada de ternera, panceta de cerdo, zanahoria, apio, cebolla y tomate. No esperes ver «spaghetti bolognese» como plato de la casa: la salsa se sirve tradicionalmente con tagliatelle, polenta o ñoquis, y los espaguetis son de origen napolitano.

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La Ventanita de Via Piella: La Venecia secreta

En la Via Piella hay una ventana en una pared. Se llama Finestrella y deja ver el canal de las Moline, un tramo del canal de Reno, entre fachadas de colores. Es uno de los pocos sitios del centro donde se ve agua, y por eso se le atribuye ese aire de Venecia.

Ventana de la calle Piella que enmarca el canal de las Moline entre casas de colores
Finestrella de la Via Piella. Foto: DONATELLA BAJO, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

El canal de Reno es artificial: nace del río Reno en la Chiusa de Casalecchio y entra en la ciudad por la Grada, donde se divide en dos ramas, la del Cavaticcio y la de las Moline. Durante siglos los canales dieron energía a los molinos y transporte a las mercancías, y a comienzos del siglo XX casi todos se cubrieron. En 1998 se abrieron de nuevo miradores sobre el canal desde los puentes de las calles Malcontenti, Piella y Oberdan. Uno de ellos es el de la Finestrella.

La ventana queda a unos 480 metros en línea recta de la Piazza Maggiore y a 430 de las Dos Torres, así que entra en cualquier paseo por el centro. Se viene a mirar y a fotografiar, nada más.

Parada 06 de 06

Cultura viva: De la Universidad al Museo Enzo Ferrari

El Archiginnasio fue la sede de la Universidad de Bolonia de 1563 a 1803. Lo construyó Antonio Morandi, «il Terribilia», por encargo del legado pontificio, el cardenal Carlos Borromeo, para reunir en un solo edificio las clases que antes estaban repartidas. En sus muros quedan unos siete mil escudos de armas de estudiantes, y hoy alberga la biblioteca comunal. Forma parte, además, del sitio UNESCO de los pórticos y consta en la web del Archiginnasio.

El Teatro Anatómico se proyectó en 1637 para las lecciones de anatomía, obra de Antonio Levanti, y tiene el techo y las paredes de madera tallada. Las estatuas representan a médicos como Hipócrates y Galeno, y la de Gasparo Tagliacozzi lleva la nariz en la mano, porque fue el primero en intentar la cirugía plástica reconstructiva. Un bombardeo lo destruyó casi por completo el 29 de enero de 1944 y se reconstruyó con las piezas originales rescatadas de los escombros.

Si te gustan los motores, la provincia tiene marcas con historia. Ducati se fundó en 1926 en la ciudad y desde 1935 produce en Borgo Panigale, a 7,9 kilómetros de la Piazza Maggiore por carretera, donde también está su museo. El Museo Ferrari abrió en Maranello en febrero de 1990, a 47 kilómetros, y el Museo Casa Enzo Ferrari está en Módena, a 46 kilómetros, con un edificio nuevo de 6.000 metros cuadrados. Antes de ir, comprueba en sus webs oficiales los horarios y si hay que reservar.

Logística y consejos finales

El aeropuerto Guglielmo Marconi está a 9,8 kilómetros del centro, unos 18 minutos en coche, y el Marconi Express, una línea automática elevada, lo conecta con la estación de Bolonia Central. Para el resto, estas son las distancias por carretera desde la Piazza Maggiore, calculadas con OSRM sin tráfico:

DestinoDistanciaTiempo en coche
Santuario de San Luca5,4 km14 min
Ducati, Borgo Panigale7,9 km16 min
Aeropuerto Marconi9,8 km18 min
Módena45,7 km50 min
Museo Ferrari, Maranello47,3 km53 min
Florencia106,8 km86 min

El centro se hace a pie. Un orden razonable para un día: San Luca por la mañana, la Piazza Maggiore a mediodía, comida en el Quadrilatero y, por la tarde, la Finestrella y el Archiginnasio. Si te quedas dos días, deja el segundo para Módena y Maranello o para Florencia.

Bolonia se agradece más cuanto más despacio la recorres, de pórtico en pórtico. ¿Te quedas con los tortellini en caldo o con la tagliatelle al ragù?

Galería de fotos de Bolonia

Portal de mármol con arco decorado y relieves en la fachada de la basílica de San PetronioCallejón de la Via Pescherie Vecchie con puestos de fruta y verdura y gente paseandoSala de madera tallada del Teatro Anatómico del Archiginnasio con estatuas en hornacinas y lámparas
Portal de San Petronio. Foto: Parsifall, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Via Pescherie Vecchie, en el Quadrilatero. Foto: Andrzej Otrębski, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. Teatro Anatómico del Archiginnasio. Foto: Luca Borghi, Public domain, vía Wikimedia Commons. Tortellini in brodo. Foto: Nick.mon, CC0, vía Wikimedia Commons. Tagliatelle al ragù. Foto: Petar Milošević, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons. El santuario de San Luca sobre el Colle della Guardia. Foto: Gianni Careddu, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Preguntas frecuentes

Ahora mismo no. La ficha de visitas de Bologna Welcome, consultada el 27/10/2026, la muestra como cerrada por mantenimiento del área y sin reserva online. Cuando abre, tiene 498 escalones y no hay ascensor.

Fuentes consultadas

Sobre la firma

Lucía Bernal de la Vega

Redactora sénior · Periodismo de viajes, Periodismo cultural

Lucía Bernal de la Vega, periodista, se ha especializado en viajes culturales, escapadas urbanas y patrimonio histórico. Su labor es descubrir destinos con identidad propia y poner en valor su arquitectura, su historia local y las tradiciones que los definen. Firma en Ruta Inolvidable reportajes sobre ciudades con encanto, rutas por España, pueblos con legado monumental y experiencias de turismo…

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